Niall Ferguson: Chile se dejó influir por la obsesión igualitaria

En una conferencia organizada por la Universidad Adolfo Ibañez el profesor de Harvard con estudios de Oxford, Niall Ferguson nos retrotrajo en su visita a Chile en septiembre de 2014 -invitado por La Otra Mirada- a los inicios del ascenso de occidente como potencia global, durante el siglo XVI, cuando las riquezas relativas de los habitantes de China, India, Inglaterra y Estados Unidos eran similares. A partir de entonces se inicia la gran divergencia que culmina en los años 70 del siglo pasado, cuando la riqueza de un ciudadano norteamericano llegó a ser más de veinte veces la de un chino.

Con un manejo escénico envidiable en su conferencia “Capitalismo y desigualdad: la otra mirada”, dictada en el hotel W, fruto sin duda de su educación británica y de sus clases en Harvard, se preguntó la razón del ascenso relativo de Inglaterra primero y luego de Estados Unidos, concluyendo que la primera desarrolló seis “aplicaciones ganadoras” que la convirtieron a ella, a su principal colonia y varios de los vecinos europeos en las grandes potencias del mundo. Estas “aplicaciones” son: la competencia (económica y política); la revolución científica; los derechos de propiedad; la medicina moderna; la sociedad de consumo y la ética del trabajo. Ellas permitieron la mayor creación de riqueza de la historia de la humanidad. En dos siglos, los países occidentales que las adoptaron crearon el grueso de la riqueza productiva que ha existido en la historia del hombre. Occidente, con sólo 19% de la población mundial, posee 2/3 de la riqueza global.

Ferguson mostró preocupación ante la posibilidad cierta que las aplicaciones ganadoras puedan ser borradas del disco duro de una nación y que por lo tanto se vuelvan reversibles (ninguna novedad para los latinoamericanos). En su último libro, la gran degeneración, justamente plantea aquello: cómo las democracias occidentales han roto el contrato social intergeneracional -creando una gran mochila de deuda para las generaciones futuras-, cómo están sobreregulando los mercados libres que allanaron su prosperidad, cómo la regla del derecho se está transformado en la regla de los abogados y cómo la sociedad civil está degenerándose a una sociedad incivilizada.

El autor de obras como “Civilización. Occidente y el resto”, “Coloso: auge y decadencia del Imperio Norteamericano” y “La gran degeneración”, dijo que Chile, luego de descargar exitosamente las aplicaciones ganadoras y convertirse en la sociedad más exitosa y prospera de América Latina, se dejó influir por la obsesión igualitaria que la tiene al borde de tomar el soberano derecho de cometer estupideces.